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Sobre comprar para aparentar y gastar lo que no tenés

Foto: pinterest

Se me complica hablar de finanzas personales en el blog, el cual ustedes perciben integramente “de moda”; pero vamos al caso: la verdad es que la moda y el bolsillo vienen de la mano, y siento que si de esto no se habla, sólo estaría mostrando una parte del todo.

No soy fan de que me etiqueten bajo ningun concepto, por lo que la blogger de moda es en realidad una chica normal, de 21 años, con dudas existenciales y un trabajo part-time que ayuda a sustentarla. No soy rica ni gano mucho, y hasta me duele cada vez que paso la tarjeta por un postnet, porque me pregunto mil veces si realmente vale la pena realizar la compra. Y vale aclarar, a Rebelde lo hago yo. Todo lo que posteo, que recomiendo, que tengo, sale enteramente de mi bolsillo. Nada es gratis.

El gastar dinero en pos de estar a la moda es algo más que normal y aceptado (hasta impuesto, diría yo) por la sociedad en la que vivimos hoy en día. Desde chica, mi mamá siempre me decía que si era de marca, implicaba una buena calidad, regla que creí verdad por mucho tiempo, pero que es hoy cuando yo misma decido en qué gasto mi dinero, que me doy cuenta que no es así.

El concepto de marca fue diluyendo la idea de calidad a la cual se lo solía relacionar, y hoy, en la mayoría de los casos, está ligado a apariencia, a estatus, a moda. Hoy la marca no sólo te proporciona aquella prenda que querés, también te vende implicitamente una personalidad, te vende eso que querés ser, ese grupo al cual vas a pertenecer, eso que vas a sentir cuando uses la prenda y te va a asegurar esas miradas y envidias por parte de los demás. Pero como todo, a un precio muy alto.

Y lo sé, porque formo parte de esos compradores de personalidades del cual me vengo alejando, pero recaigo una que otra vez. Y sé lo que significa comprar para aparentar y gastar lo que no tenés en construir una imagen de seguridad para vos mismo y para los demás. De esta manera, es hoy que me encuentro con sueldos gastados en carteras que no uso, en remeras que ya se arruinaron, en zapatos que no se la bancaron y en jeans de una famosa marca en particular que siempre prometió Live in ellos, cuando hace cuatro meses que los tengo y ya se descosieron.

Pero fueron esas situaciones que me hicieron dar cuenta que no necesito aparentar para nadie, no tengo que gastar para seguir la moda, ni para sentirme bien conmigo. Sigo trabajando en aprender qué comprar y en distinguir lo que vale de lo que no. Y plasmar eso acá, en este blog que es tan mio como suyo, y dejar en claro, que la proxima vez que recomiende algo, va a ser porque realmente me gusta/ lo uso / vale la pena según mi criterio.

Rebelde es hoy precursor de encontrar un estilo genuino, de jugar con la ropa, de invertir en vez de gastar y de no callarse lo que piensa.

Te invito a que reflexiones y hagas lo mismo.

Wan

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